jueves, 16 de marzo de 2017

LA FANTASÍA POPULISTA

LA FANTASÍA POPULISTA


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Se quedó sin brindar

El populismo, esa fantasía pegajosa que ha afiebrado a muchos de nuestros intelectuales (pensamos por ejemplo en la obra de A. de Benoist, El momento populista), ha recibido en el día de ayer un knock out demoledor y espectacular con la derrota del sionista y también populista Wilders en el cual euroasiáticos e identitarios europeos habían depositado grandes esperanzas. Sin embargo a estas personas (que no por casualidad se los ha bautizado como idiotarios) se les escapan cosas esenciales; ellos deberían reparar en el siguiente hecho: esta vez como en otras las encuestas han fallado en sus pronósticos, y en este caso las que decían que el platinado ex habitante del kibbutz iba ganar la elección. Es decir que esas mismas proyecciones que antes se habían equivocado con el Brexit, con Trump o con el plebiscito colombiano que debía avalar lo hecho por el simultáneo nobel y oberrecht en relación a las farc respecto al populismo, esta vez en cambio lo hacían en detrimento de éste.
Yo creo que todo esto tiene una explicación la cual se encuentra en la raíz última de tal fenómeno.
Populismo, tal como lo indica su nombre, significa culto del pueblo, al que se considera al modo moderno como la fuente de toda soberanía y verdad y que para que ello pueda plasmarse de la mejor manera, a diferencia de lo que expresan las ideologías modernas convencionales, se hace necesario eliminar la mayor cantidad de intermediarios que impiden el despliegue de su voluntad última y auténtica. Populismo es pues un fenómeno propio de la postmodenidad, así como la democracia liberal e indirecta lo fue de la modernidad. Personas como Benoist, que valoran mucho la democracia, dicen al respecto que el populismo es el que verdaderamente logra realizarla pues el pueblo puede allí expresarse en forma directa y plena sin la interferencia de los partidos convencionales que distorsionan y bastardean su voluntad verdadera, por lo cual en tanto tal fenómeno es de carácter estructural, se encuentra más allá de todas las ideologías a las que puede contener como simples envoltorios. Por ello tenemos populismos de diferentes tipos, sea de izquierda como los latinoamericanos (kirchnerismo, chavismo, etc.) y europeos como Cambiemos, 5 estrellas, etc., así como de derecha, el brexit, marine, wilders, Lega nord de Salvini, etc. Pero en los dos casos obedecen a un fenómeno último y verdadero que es el de contener y expresar la auténtica voluntad popular.
A no ser que, como bien se ha hecho notar desde Nietzsche, no se perciba que la masa es fémina y mutable, representando ese modelo tan brillantemente expresado por la ópera de Mozart, Cosí fan tutte, en donde la fémina se caracteriza propiamente por su mutabilidad muchas veces instantánea capaz de sorprender hasta al más avisado de los analistas por sus cambios radicales y repentinos. Y esto es lo que explica el fracaso de las encuestas cuando de lo que se trata es de haber entrado en la instancia populista, es decir en la de la voluntad bruta y radical del pueblo sin intermediarios que lo moderen, sino expresado en cambio por simples demagogos, quienes como domadores de leones son aquellos individuos que expresan sus humores y voluntad sobreviniendo en tal relación una mutua y recíproca influencia. La masa es influida por el demagogo quien a su vez 'interpreta' y reproduce la voluntad de ésta. Y muchas veces sucede que quien cree haberla expresado de la manera más fidedigna y supone que ésta está cumpliendo sin saberlo con su voluntad, en la práctica es en cambio al revés: es el líder quien se remite a dejarse maniobrar por la voluntad voluble del número. Tal como decía Pareto se produce aquí un fenómeno de recíproca prostitución. El jefe juega y moviliza a la masa y ésta a su vez hace lo mismo con éste.
Como siempre debemos remitirnos a la Argentina, lugar que tal como hemos dicho en muchas cosas representa un verdadero paradigma. Tiempo atrás el verdadero padre y fundador de todos nuestros populismos que incluían tanto expresiones de derecha (Menem) como de izquierda (Kirchner), un tal Domingo Perón, cuando quería promoverse como presidente allá por 1946, habiendo sido invitado por la principal Cámara empresaria manifestó con una inusual franqueza su dogma populista. ‘Señores, yo soy como Uds,. yo también tengo un campito, pero si queremos que la clase obrera, es decir el pueblo, no se nos haga comunista tratemos de darle cosas, de granjearnos su voluntad’. Y así fue como con el tiempo quien quiso sobornar al pueblo y engañarlo comprando su voluntad, terminó siendo su verdadero adorador cuando en sus últimos discursos manifestó que ‘lo mejor que tenemos es el pueblo’, o el pueblo nunca se equivoca, o que la verdad se expresa a través del instinto infalible de las multitudes, pues 'es la única realidad'.

Claro, instinto infalible que como en la banderola de los votos cambia a ritmos sumamente acelerados. No hay encuestadoras que puedan medir su voluntad la cual muta ya no en días u horas sino en cuestión de minutos. Las encuestas tendrían que ser en el mismo cuarto oscuro en donde se vota, pero eso sería imposible. Por eso, un consejo a los que han sucumbido a la fantasía populista. No os fiéis de una cosa tan mutable como la 'voluntad del pueblo'. Algo así no puede ser llamado propiamente voluntad, es decir una función firme y noble subordinada a la razón, sino capricho, mero impulso mutable y repentino. La democracia en cualquiera de sus formas, populista o partidista convencional, siempre es un cáncer. 

jueves, 9 de marzo de 2017

ACERCA DE LAS MARCHAS DE MUJERES

ACERCA DE LAS MARCHAS DE MUJERES

Buenos Aires: Una multitudinaria marcha conmemorando el Día Internacional de la Mujer y el paro de Mujeres, con consignas contra la violencia de género. (Telam)

Un par de reflexiones que nos suscitan tales marchas y reivindicaciones feministas. Con respecto al tema de la igualdad que postula el feminismo creo yo que más que nunca se ponen en evidencia las incongruencias de tal dogma. La mujer quiere ser igual al hombre (excluyo en esta afirmación a los feminismos supremacistas que rechazan tal postura y que no eran los que primaban en sus consignas en las distintas marchas de ayer) pero a pesar de ello, cuando logra sus objetivos, pretende privilegios especiales que contrastan con tal dogma sostenido. Ya hemos visto cómo, una vez que ha alcanzado a tener el mismo derecho que el hombre en materia política, ha logrado imponer desigualdades como la de poder tener un cupo obligatorio de representantes en los parlamentos, cosa ésta denegada al hombre varón. Sería por ley una cosa prohibida un parlamento compuesto solamente por varones y no así uno de mujeres. De la misma manera en materia sexual, en tanto la mujer se ha convertido en objeto de deseo irrefrenable (cosa ésta suscitada cada vez más por los medios y por las mismas mujeres con sus desnudeces espontáneas) una famosa ley de acoso exige al hombre imputado la inversión de la prueba. Es decir que éste debe demostrar que no acosó a la mujer y no ésta que fue acosada. Es decir una nueva desigualdad obtenida luego de hacer triunfar la 'igualdad de derechos'.
Pero lo más insólito es el problema de la violencia machista. Hemos presenciado en estos tiempos imágenes simultáneas de mujeres repletas de golpes en la cara y al mismo tiempo de otras que practican el boxeo de manera por lo más virulenta ya que también en esto, en el hecho de golpear se han convertido en iguales a los hombres. Nos preguntamos al respecto ¿Qué pasa cuando es una mujer boxeadora la que golpea al marido que no lo es? Lo más probable es que en este caso el machismo tenga que ver con la vergüenza de no concurrir a una comisaría para denunciar a la golpeadora. Pues si bien somos todos iguales resultaría ridículo todavía ahora (un viejo resabio de machismo) hablar del hombre varón golpeado. Pero además nos toparíamos con el dogma del varón violento y de la mujer que es víctima obligada. Nuevamente la igualdad conduce a una desigualdad. Y creo yo, en nombre esta vez de tal principio, que hay muchos hombres golpeados que no se animan a denunciar su situación.
Por último leemos que el hombre mujer ha resuelto hacer huelga en las tareas domésticas en el día de ayer y exige que en igualdad el hombre varón vaya a lavar los platos. ¿Por qué sólo él tiene que recibir dinero por lo que hace, y por qué sólo él puede hacer huelga? He aquí pues la degradación de la mujer respecto de lo cual parece no darse cuenta. Una de sus grandezas es que realiza una labor libre no determinada por la necesidad cual es atender el hogar y hacerlo sin horario y sin dinero por lo que se la retribuya. Su acción no es trabajo sino vocación que obedece a su naturaleza superior y más íntima y sagrada. Apartarse de la mujer verdadera es lo que hace el feminismo, un movimiento en contra de la mujer.

miércoles, 15 de febrero de 2017

EL FORTÍN Nº 83


Nº 83 (Enero-Febrero 2017)

BANNON Y EVOLA

En el día de ayer hemos sido impactados por una noticia propalada por un medio de relieve como el New York Times en la cual se quiere vincular al actual asesor sionista del presidente Trump, el Sr. Stephen Bannon, con la figura de Julius Evola del cual se reputaría un seguidor. De manera casi inmediata y premeditada el presidente de la fantasmal Fondazione Evola de Italia, Gianfranco de Turris, ha manifestado su gran satisfacción por este hecho que según él ayudaría a sacarlo a tal autor del gueto en el cual el sistema lo ha recluido, ya que quien lo exalta es nada menos que un asesor del actual presidente yanqui. Asimismo también el artículo de marras vincula a Evola con el putiniano extremista A. Dugin por lo cual en tanto Trump y Putin hoy harían una misma trinchera pareciera ser que Julius Evola tuviese que ver en tal cruzada abiertamente antisemita en tanto antiislámica.(SIGUE)


por Marcos Ghio
por Julius Evola
por Julián Ramírez

CANAL DE TELEVISIÓN DEL CENTRO EVOLIANO DE AMÉRICA

PENSAMIENTO FUERTE O PENSAMIENTO DÉBIL: EVOLA O VATTIMO

EL CENTRO EVOLIANO DE AMÉRICA Y EL FUNDAMENTALISMO


por Lucas Cianfagna

domingo, 12 de febrero de 2017

COMUNICADO DEL CENTRO EVOLIANO DE AMÉRICA: BANNON Y EVOLA

Steve Bannon posa con pelos en la lengua rabino sionista Shmuley Boteach.  Esta imagen fue twitteó por Boateach después de su reunión.  (Foto: Twitter captura de pantalla)


COMUNICADO DEL CENTRO EVOLIANO DE AMÉRICA SOBRE UN RECIENTE NOTA QUE VINCULA A JULIUS EVOLA CON EL DIRIGENTE YANQUI SIONISTA STEVE BANNON


En el día de ayer hemos sido impactados por una noticia propalada por un medio de relieve como el New York Times en la cual se quiere vincular al actual asesor sionista del presidente Trump, el Sr. Steve Bannon, con la figura de Julius Evola del cual se reputaría un seguidor. De manera casi inmediata y premeditada el presidente de la fantasmal Fondazione Evola de Italia, Gianfranco de Turris, ha manifestado su gran satisfacción por este hecho que según él ayudaría a sacarlo a tal autor del guetto en el cual el sistema lo ha recluido. Asimismo también el artículo de marras vincula a Evola con el putiniano extremista A. Dugin por lo cual en tanto Trump y Putin hoy harían una misma trinchera pareciera ser que Julius Evola tuviese que ver en tal cruzada abiertamente antisemita en tanto antiislámica.
Ante lo cual queremos manifestar que mientras que el Sr. Bannon se declara antisemita al mismo tiempo se manifiesta como seguidor fervoroso del Estado de Israel y tal afinidad es retribuida por los mismos exponentes del sionismo. Al respecto uno de ellos 
ha manifestado textualmente: "Conozco a Steve como un sionista apasionado y partidario de Israel que por tal motivo abrió una oficina de Breitbart (la agencia periodística que dirige) en Israel para asegurarse de que la verdadero historia a favor de Israel iba a salir ". (Bernie Marcus, miembro de la junta de la Coalición Republicana Judía,).
Es claro que tanto Trump como Bannon son nacionalistas blancos y en tal sentido sienten afinidad con Israel en tanto bastión de tal raza en el medio oriente. Esto por supuesto no tiene nada que ver con el pensamiento de Evola quien repudiaba dicho racismo biológico como moderno y antitradicional y a diferencia de Bannon no se reputaba antijudío en tanto expresión de una determinada religión, sino antisionista como expresión de un judaísmo seculariczado y contrario a la propia tradición.
Por tal razón Bannon puede citar las veces que quiera a Julius Evola pero su pensamiento es antitético del que sustenta el gran maestro italiano. En la foto que aquí mostramos Bannon aparece junto al rabino sionista Scholey Boteach.

miércoles, 8 de febrero de 2017

RAMÍREZ: LOS CATÓLICOS SEGUIDORES DE DONALD TRUMP

LOS CATÓLICOS SEGUIDORES DE DONALD TRUMP




En un mundo moderno en que pareciera que los acontecimientos en sentido descendente se precipitan, ya nada tiene que asombrarnos, por el contrario,hay hechos que ratifican totalmente la desintegración de la modernidad.

En alguna nota anterior nos hemos referido a que en la modernidad se están dando en forma conjunta dos procesos: uno de integración y otro de desintegración. El primero, que parecía imparable lleva a la desaparición de los estados nacionales, a la negación de toda jerarquía, a la implantación de una democracia universal, al rasero del igualitarismo, al multiculturalismo, a un gobierno mundial, a la destrucción de toda entidad intermedia, al pacifismo, al ecumenismo religioso, y en fin, a un planeta presidido por el poder del dinero y las finanzas. Lo peor del liberalismo y del marxismo se dan la mano, la economía liberal y la cultura marxista, para hacer de la persona un insecto masificado, robotizado y superindividualista, atento exclusivamente a sus apetitos más elementales.

Pero frente a todo esto han ido apareciendo resistencias de variada índole. La más importante, ya que es totalmente contraria a la modernidad, es el fundamentalismo islámico, el cual debe ser apoyado y defendido, y sobre el cual esta radio ha dado suficientes pruebas de ello. Pero por el peligro que para muchas personas bien intenionadas significa, es necesario aclarar muchas cosas para no dejarse engañar por estas tendencias desintegradoras que actúan sobre bases puramente modernas ajenas a toda manifestación tradicional, y citamos al pasar, al nacionalismo ruso, a los movimientos nacionalistas e identitarios europeos, a las teorías geopolíticas en torno a Eurasia y a la elección del cowboy Trump como presidente de los EE.UU.

Dentro de este orden de cosas hemos encontrado en un canal electrónico de la Argentina, en la página de un grupo denominado "El compromiso de los laicos" un video titulado " Donald Trump...¿ católico?"

La orientación de este grupo es católica güelfa, de acatamiento al papado y las jerarquías sacerdotales aunque no escatimen algunas críticas. Estas personas han encontrado en Trump algunas posiciones que lo aproximarían al catolicismo. Ponen como ejemplo la designación de católicos en importantes cargos de la futura administración, la oposición al aborto, cierta antipatía hacia la homosexualidad y el feminismo, y también la promesa de derogar la ley que prohibe a las congregaciones religiosas reconocidas en USA emitir opiniones políticas a cambio de gozar de exenciones impositivas.

Todo esto parece haber entusiasmado a estos católicos, que no es que brinden un manifiesto apoyo a Trump, pero sin duda insinúan cierta corriente de simpatía y abren indudables expectativas hacia ese cowboy nacionalista yanqui.

Trump representa una de esas variantes desintegradoras del proceso de integración a que hacíamos referencias más arriba, pero de ninguna manera su superación, siendo su aspecto positivo el crear desorden y dificultades al mundo moderno ya que puede ser el comienzo de la destrucción de los EE.UU. y posibilitar así el desarrollo de una verdadera alternativa tradicional. Recordamos también, y no es un dato menor, que Trump se ha manifestado claramente en favor del sionismo, el que ha recibido con júbilo su elección. Totalmente opuesta a la nuestra es la orientación de estos católicos yanquizados que desean que Trump salve a los EE.UU. y a toda la decadente civilización moderna, y porqué nó, también al peor cristianismo.

En el mismo canal electrónico también actúa un movimiento nacionalista que pretende transformarse en partido político dentro de la democracia y que también insinúa sus simpatías por Trump , por los movimientos nacionalistas e identitarios europeos y por el nacionalismo ruso. Católicos güelfos y nacionalistas argentinos coinciden en inclinarse por estos nacionalismos extranjeros en una clara actitud de subordinación en su desesperada búsqueda de un amo. Recordamos el dicho de Plotino: "Quién no se manda a sí mismo que sea mandado."

San Carlos de Bariloche, 28 de noviembre del 2016.



JULIÁN RAMÍREZ

RAMÍREZ: SU MAJESTAD EL NÚMERO

SU MAJESTAD EL NÚMERO




Una de las características más notables del mundo moderno es su tendencia incesante hacia privilegiar la cantidad. Vivimos bombardeados por encuestas y por estadísticas. Gobiernos, políticos, economistas, investigadores sociales y empresas se refieren constantemente a ellas. La sacrosanta democracia se funda en la cantidad y el sufragio universal es prueba de ello. A las personas se las valora por la cantidad de dinero que poseen y los multimillonarios son personas admiradas y envidiadas por el vulgo, que quisiera ser como ellos. La cantidad de dinero es el sostén de las modernas oligarquías fundadas en la economía y las finanzas.

Los medios de comunicación y la publicidad instan constantemente a las masas a consumir cada día más, no importa qué, pero a consumir y aumentar así su cantidad de bienes; importa así el tener y nó el ser.

En los países pobres algunos movimientos de ilusos creen que aumentando el consumismo se solucionan los problemas, pero la realidad demuestra que las nuevas capas de consumidores, alcanzado cierto nivel, demandan mucho mayor consumo. Y para evitar malas interpretaciones de ningún modo debe justificarse el infra-consumo, ajeno a las más elementales necesidades humanas, sino que queremos decir que el aumento en la cantidad de bienes, que no esté orientado hacia principios tradicionales y en una sociedad en la cual no tenga hegemonía lo sobrenatural, podrá lograr superar el demonismo de la cantidad.

De la cantidad jamás podrá surgir la calidad como de lo inferior no podrá emerger lo superior. Una de las falsificaciones del marxismo pretendió hacer creer eso, o sea, que aumentando la cantidad se llegaba a la calidad. La experiencia histórica ha dado un rotundo mentís a esa falsedad. Hoy dia algunos nacionalismos están convencidos que solucionando los problemas económico-sociales se soluciona lo más importante y que lo demás puede esperar. Craso error, si esos nacionalismos no son portadores de principios tradicionales están condenados al fracaso, porque lo primero que hay que hacer es adoptar una actitud de total rebeldía contra el mundo moderno, y esa rebeldía debe nacer de una profunda interioridad de rechazo a todo lo que es burgués y proletario. Es así como observamos a muchos que pretenden ser contestatarios de palabra, pero que en su vida cotidiana se comportan como personas perfectamente acondicionadas a la modernidad. Muchas de esas personas aceptan la ley del número predicando la democracia, la peor de todas las formas de gobierno y de estilo de vida.

La ley de la cantidad se extiende por doquier, destruye todas las diferencias, en pos de la igualdad aplica el rasero sometiendo a toda manifestación superior y nos conduce al colectivismo y al estado totalitario que en todo interviene y en todo se mete, y a medida que aumenta el desorden social, más tiene que sancionar leyes, decretos, ordenanzas y resoluciones de toda índole. Hay ingenuos que se quejan que los legisladores no sancionan leyes, que no trabajan, como si el Congreso Nacional fuera una fábrica para que crezca una montaña de legislación. Tenemos muy mal concepto de esas pandillas llamadas diputados y senadores, pero creer que deben sancionar leyes sin ton ni son, en forma permanente y continua es de tontos.

Una de las últimas mnifestaciones del moderno estado totalitario la tenemos en la Argentina. Hay un proyecto de ley - que no sabemos si ha sido sancionado o nó en medio del desorden legislativo previo al receso del Congreso Nacional - conforme al cual es obligatorio el preescolar para niños a partir de los tres años de edad. A partir de esa edad el niño es alejado parcialmente de su familia con el pretexto de su "socialización" lo que redundará en una búsqueda de la igualdad y en un borrar diferencias. Vuelve a triunfar el número. Como es de esperar la enseñanza estará a cargo de docentes modernísimos y "progres" embuídos de democratismo y de prejuicios neomarxistas. Se trata de un ataque directo contra la familia y su rol fundamental en la educación, sin perjuicios que muchos padres, también muy modernos, estarán contentos que de sus críos se ocupe el estado y así poder dedicarse a frívolas diversiones y entretenimientos.

Esta crítica que hacemos al estado totalitario de ninguna manera debe confundirse con elogio alguno al estado liberal, el cual haciendo de la libertad una bandera abstracta, tras un falso humanismo, conduce día a día al desorden y al caos.

El Estado Tradicional que propugnamos, presidido por una concepción sobrenatural del mundo y de la vida no es ni liberal ni intervencionismo, es Estado Orgánico.



San Carlos de Bariloche, 5 de diciembre del 2016.



JULIÁN RAMÍREZ


RAMÍREZ: ¿NACIONALISMO O IMPERIO?

¿NACIONALISMO O IMPERIO?




Hoy queremos volver a insistir y a riesgo de ser reiterativos - para algunos es un defecto, pero para nosotros puede ser fundamental, máxime cuando se trata de una cuestión que viene en pleno desarrollo y puede afectar a nuestros pueblos hispanoamericanos. Nos referimos al desarrollo de nacionalismos en el ámbito de la civilización occidental.

Partimos de la base que una cosa es la nacionalidad y otra muy distinta es el nacionalismo. Ls primera es legítima, es el vínculo natural que une al hombre con su tierra, su religión, su idioma, su cultura, su familia, su etnia, su historia. Se asocia al sentimiento de patria y de pueblo. Nos diferencia, nos hace distintos e impide que caigamos en esas abstracciones ideológicos tales como "ciudadanos del mundo", todos iguales ante la ley, iguales derechos para todos y muchas tonterías modernas. Así como los hombres no son iguales tampoco lo son los pueblos. A través de la nacionalidad adquirimos cierta entidad que nos identifica y nos diferencia. Las nacionalidades siempre existieron a través de distintas épocas y bajo los más distintas regímenes sociales y políticos puesto que se trata de un hecho natural, y por lo tanto deben ser defendidas frente a las agresiones del moderno alud cultural, economicista, subversivo, agnóstico que hace tabla rasa con toda diferencia.

Otra cosa muy distinta es el nacionalismo. En el ecúmene de la cristiandad medieval los nacionalismos no existían. La idea política superior era el Imperio, en nuestro caso el Sacro Imperio Romano Germánico, y dentro del Imperio sí se ubicaban las nacionalidades, en el todo de una relación equilibrada en un estado orgánico. En esta breve nota no podemos desarrollar la venida a menos de ese formidable edificio y cuyo resultado fué el nacimiento de los estado-nación y de los consecuentes nacionalismos con su cáncer imperialista, puesto que los imperialismos son la consecuencia lógica de la "hybris" egoista y exclusivista de aquellos. Dos grandes guerras mundiales dan prueba de ello.

El fundamento de todos los nacionalismos es la intocable idea del estado-nación y de la patria, como si siempre hubieran existido y seguirían existiendo por toda la eternidad. No existe estado en el mundo que no haya tenido un origen histórico, en un tiempo y un espacio determinados, y en su debido momento también perecerán puesto que se trata de obras humanas. Y hay otro aspecto a tener muy presente: como hecho natural está vinculado a sentimientos y emociones particularmente femíneas. A esos sentimientos y emociones se vinculan las ideas de patria, nación y pueblo. La virilidad espiritual se refiere, por el contrario, a la idea de Estado como sociedad de varones. No es de extrañar que la constante emergencia en el mundo moderno de la feminización, dé lugar, como inevitable consecuencia, a los nacionalismos. Si a todo ello le agregamos la democracia, el rasero de la igualdad y el rechazo a lo que aún queda de Tradición, el círculo se cierra.

La única manera de superar la idea nacionalista es plantearse una perspectiva superior, la idea de Imperio. Con ella entramos en lo metafísico y en la plena manifestación de la virilidad espiritual. Todo lo inferior le queda sometido y el Estado se transforma en lo que debe ser: el intermediario entre el cielo y la tierra, que como se vé nada tiene que ver con el nacionalismo, cuyo fin no va más allá de mero dispensador del bienestar común, y que por lo general tampoco logra esto.

La idea de Imperio Tradicional no está tan alejada de nosotros los hispanoamericanos. Julius Evola nos hablaba que como punto de partida cada pueblo puede elegir como referencia lo mejor de sus tradiciones históricas. Los hispanoamericanos, si nos remontamos dos siglos atrás formábamos parte de un formidable Imperio tan denostado, incomprendido y olvidado: nos referimos al Imperio Hispánico que absorvió también a los Imperios maya, azteca e inca en una síntesis inigualable qur ninguna "leyenda negra" puede destruir. Se trata pués de rescatar el espíritu de ese Imperio con su pléyade de nacionalidades y que providencialmente tienen mucho en común: nada menos que religión, idioma e historia.

Las minorías más preclaras de nuestros países tienen que asumir esa idea y sobreponerla a la charlatanería moderna en torno a patria grande, unidad latinoamericana, Celac, Unasur, Mercosur, todas ellas fundadas en esquemas economicistas y que no van más allá de tibias protestas contra el enemigo común.

Frente a posibles desarrollos nacionalistas en nuestros países pretendemos señalar una alternativa, la única posible. Ya se ha jugado demasiado buscando atajos, falsos caminos y callejones sin salida.

San Carlos de Bariloche, 12 de diciembre del 2016.






JULIÁN RAMÍREZ